Campamento de Verano 2017

Aunque es cierto que una imagen vale más que mil palabras, resulta practicamente imposible que este puñado de fotos transmitan lo que ha sido nuestro Campamento de Verano 2017.
En "números" hablaríamos de 92 chavales, pero más de 130 personas, conviviendo durante 11 días a más de 400 kilómetros de Aranjuez, en Los Urrutias (Cartagena), a orillas del maltrecho, pero encantador, Mar Menor.

En "vida" hablaríamos de una maravillosa aventura vivida dentro de los muros del Castillo de Hogwarts, aprendiendo magía y hechicería y, lo más importante, qué hay que hacer en la vida para luchar contra el mal que nos acecha y para que prevalezca el bien que nos llena.

El inesperado regreso de "aquel que no puede ser nombrado" obligó a este grupo de "alumnos de primer año" a dar el máximo de si mismos.
Parecía un inicio de curso normal cuando, recibidos por Albus Dambledore, director de la Escuela y el mejor mago de todos los tiempos, fueron divididos por el sombrero seleccionador entre las casas de Ravenclaw, Hufflepuff, Slytherin y Gryffindor, dando comienzo así a la Copa de las Casas y las clases de magia y hechicería. De hecho, las varitas eligieron a sus magos y las clases del genial profesor Hagrid inauguraron el curso escolar.

Pero el regreso del Señor Tenebroso, en la noche del Torneo de los Tres Magos, marcó el devenir del curso. Pronto nos vimos inmersos en continuas luchas contra dementores, mortífagos y demás seres de la oscuridad. Albus Dumbledore, vista la gravedad de la situación y confiando en todos los alumnos, decidió convocar por segunda vez, contando con todo ellos, la Orden del Fénix.

Poco a poco fuimos encontrando y destruyendo los Horrocruxes en los que residían las partes del alma de un Señor Tenebroso. Fuimos dando pasos hacia la victoria final aunque a la vez superando contratiempos y dificultades imprevistas. Pero, al final, y gracias al uso de la magia más poderos, la del amor, fuimos capaces de derrotar definitivamente a "Voldemort".

Fueron 11 días fantásticos, vividos en un gran ambiente de convivencia entre todos. 11 días que permanecerán en la memoria y en el corazón de todos durante mucho tiempo (toda la vida). 11 días de esos que deseas que sean eternos, que nunca se acaben. 11 días maravillosos gracias a este genial grupo de 92 chavales que participó y al extraordinario equipo de monitores que, con un inmenso trabajó, dió vida a esta inolvidable aventura.

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